¿Por qué mi bebé hace ruidos al dormir?

22 Jan 2026
mi bebé hace ruidos al dormir

Si tu bebé hace ruidos al dormir, es normal que te preguntes si todo está bien o si algo le molesta. Estos sonidos pueden sorprender, e incluso preocupar, pero en la mayoría de los casos forman parte del desarrollo normal del sueño infantil; sigue leyendo para entender qué significan y cuándo prestar atención.

¿Es normal que un bebé haga ruidos al dormir?

Sí, es habitual que los bebés hagan ruidos mientras duermen, sobre todo durante los primeros meses de vida. El sueño del recién nacido es diferente al del adulto y pasa más tiempo en fases ligeras, lo que hace que los sonidos sean más frecuentes.

Además, el sistema nervioso y respiratorio aún están madurando, por lo que es común escuchar pequeños quejidos, resoplidos o respiraciones irregulares. En la mayoría de los casos, estos ruidos del bebé al dormir no indican ningún problema de salud.

Tipos de ruidos que puede hacer un bebé mientras duerme

Los sonidos pueden variar mucho de un bebé a otro e incluso cambiar de una noche a otra. Algunos son más llamativos que otros, pero casi todos tienen una explicación normal relacionada con el sueño o la digestión.

Entre los ruidos más comunes del bebé al dormir se encuentran:

  • Quejidos o gruñidos intermitentes
  • Sonidos nasales o de gorgoteo
  • Respiración irregular con pausas cortas
  • Ronquidos suaves o pitidos
  • Ruidos asociados a gases

Mi bebé hace ruidos como quejándose o gruñendo

Cuando un bebé hace ruidos como quejándose, muchas veces está en una fase de sueño ligero. No significa necesariamente que esté incómodo o con dolor, sino que su cuerpo está activo mientras duerme.

Estos gruñidos suelen aparecer y desaparecer solos, y el bebé continúa durmiendo sin despertarse. Si no hay llanto intenso ni otros signos de malestar, lo más probable es que sea algo normal.

Ruidos de gorgoteo, burbujas o sonidos nasales

Los sonidos de gorgoteo o burbujeo suelen estar relacionados con la saliva o con pequeñas acumulaciones de mucosidad. Como los bebés respiran principalmente por la nariz, cualquier congestión leve puede hacerse notar durante el sueño.

Estos ruidos suelen intensificarse cuando el bebé está boca arriba y tienden a disminuir a medida que las vías respiratorias maduran.

Respiración irregular, suspiros y pausas cortas

Es frecuente que la respiración del bebé no sea completamente regular mientras duerme. Puede acelerar, ralentizarse o incluir pequeños suspiros sin que eso represente un problema.

Las pausas cortas, de pocos segundos, forman parte del patrón respiratorio normal en los primeros meses. Mientras el bebé mantenga un color rosado y respire sin esfuerzo, no suele ser motivo de alarma.

Ronquidos suaves o pitidos al respirar

Algunos bebés emiten ronquidos leves o pitidos debido a que sus fosas nasales son muy pequeñas. Esto hace que el paso del aire produzca sonido, especialmente durante el sueño profundo.

En la mayoría de los casos, estos ruidos son temporales y desaparecen con el crecimiento. Solo conviene vigilar si se vuelven constantes o muy intensos.

Ruidos relacionados con gases

El sistema digestivo del bebé todavía se está adaptando, por lo que los gases son frecuentes, incluso durante la noche. Esto puede provocar sonidos abdominales o pequeños gemidos mientras duerme.

Aunque pueden parecer molestos, estos ruidos del bebé al dormir suelen ser parte del proceso normal de digestión y no siempre indican incomodidad real.

Causas más comunes

Detrás de los ruidos nocturnos del bebé suelen existir factores fisiológicos normales. Entenderlos ayuda a diferenciar entre un sonido esperable y uno que requiere más atención.

Sueño activo y fases ligeras del sueño

Los bebés pasan gran parte del tiempo en sueño activo, una etapa en la que el cuerpo se mueve más y la respiración es menos profunda. En esta fase, es habitual que aparezcan sonidos, movimientos y expresiones faciales.

A diferencia del adulto, el bebé no permanece largos periodos en sueño profundo, lo que explica por qué hace más ruidos al dormir.

Sistema respiratorio inmaduro y fosas nasales pequeñas

Las vías respiratorias del bebé son estrechas y sensibles, lo que favorece la aparición de sonidos al respirar. Incluso una mínima congestión puede amplificarse durante la noche.

Con el paso de los meses, el crecimiento y la maduración reducen notablemente estos ruidos.

Digestión, reflujo y movimientos intestinales nocturnos

La digestión continúa durante el sueño y puede generar movimientos intestinales que se oyen o provocan gestos en el bebé. En algunos casos, el reflujo leve también puede causar incomodidad pasajera.

Estos procesos suelen mejorar de forma natural a medida que el sistema digestivo se desarrolla.

Cambios de postura y reflejos involuntarios

Durante la noche, el bebé puede cambiar de postura o activar reflejos involuntarios que generan sonidos. Esto incluye estiramientos, movimientos de brazos o pequeños sobresaltos.

Aunque llamativos, estos comportamientos son normales y no suelen interrumpir el descanso del bebé.

¿Cómo saber si los ruidos del bebé indican molestia?

Observar el contexto es clave para interpretar los ruidos. No es lo mismo un sonido aislado que uno acompañado de llanto persistente o signos de incomodidad.

Algunas señales que ayudan a orientarte son:

  • El bebé sigue durmiendo pese a los ruidos
  • No hay llanto intenso ni prolongado
  • Su respiración no muestra esfuerzo visible

Si el bebé parece tranquilo entre sonidos, lo más probable es que no haya molestia real.

¿Cuándo los ruidos al dormir pueden ser un problema?

Aunque la mayoría de los ruidos son normales, existen situaciones en las que conviene prestar más atención. Cambios bruscos en el patrón habitual o sonidos cada vez más intensos pueden ser una señal de alerta.

Debes vigilar especialmente si los ruidos se acompañan de dificultad para respirar, pausas largas o despertares constantes.

¿Cuándo consultar al pediatra por los ruidos al dormir?

Consultar con el pediatra es recomendable si los ruidos del bebé al dormir vienen acompañados de otros síntomas preocupantes. Una valoración profesional puede ayudarte a descartar problemas respiratorios o digestivos.

Algunas situaciones en las que conviene pedir cita son:

  • Respiración muy agitada o con hundimiento del pecho
  • Cambios en el color de la piel
  • Ruidos persistentes que empeoran con el tiempo